lunes, 18 de agosto de 2008

¿DEPURAR EL RITO?

Cuauhtémoc D. Molina García

Un distinguido y despistado IPH (?) con funciones de coordinación, allá en las Calles de Lucerna de la Ciudad de México, advierte que es preciso "depurar el Rito". Así dicho, el hermano de marras ha de querer decir, si es que sabe lo que quiere decir, más o menos algo como esto:

  1. Que las liturgias del rito escocés "mexicano" requieren una revisión urgente, ya que su grado de desviación de la doctrina escocista internacional es obvia y ciertamente malograda. Los principios de Pike, en Morals and Dogma, no corresponden a muchas de las liturgias lucernianas. No sabemos cómo están las del SC de Puente de Alvarado, ahora que en conocida circular proclaman regularidad y legitimidad usurpada. La discontinuidad en el argumento de los grados, la incorporación de elementos de ciencias sociales, ciertamente rebasados y las posturas jacobinas superadas, son solo algunos de los elementos que hacen del rito escocés luceriano un caso de escocismo muy a la mexicana. Ciertamente, despistado Inspector General, el rito requiere depuración. Ojo: "El RITO".

  2. Pero a lo mejor el despistado de Lucerna se refiere al Supremo Consejo, no al Rito, sino a la Institución social que gobierna -supuestamente- al Rito y a sus miembros. Y ese si que es un problema porque, si el SC requiere depuración, pues habrá que preguntarles a ellos mismos: ¿A quiénes están recibiendo en sus Cuerpos y de dónde? Porque evidentemente, muchos de los integrantes si que requieren estar fuera de la Orden.

  3. Una depuración en el SC me recuerda las tesis nazis y racistas orientadas a la depuración de Alemania. ¡Fuera los judíos! Y si esta es la idea, vaya aberración. Y en este caso, ¿fuera quiénes, despistado IPH?

  4. En suma, ¿qué querra decir el despistado Inspector deLucerna?

Dicen, los que le conocen, que el despistado coordina a los cuerpos y masones de Lucerna. ¡Vaya coordinador!

¿Depurar el Rito? ¿Tendrá el despistado IPH los elementos morales, espirituales e intelectuales para hacerlo?

¡Depurar el Rito! ¿Qué habrá querido decir la eminencia gris de Lucerna?

La moda allá en Lucerna, según las malas lenguas, es:

¡SE BUSCA! ¡Un grado a quien denuncie a un masón Yorkino!

Asi como se oye: "a quien denuncie"... ojo al verbo: "Denunciar".

¿En esto consiste la depuración?

Vaya miopía y enanismo masónico!!! Pero sobre todo, Fraternidad....

martes, 12 de agosto de 2008

EL CAMINANTE

Tomar el Camino es elegir la ruta de la Iniciación, la opció de El sendero.
En el cristianismo, El Camino es seguir los pasos de Yeshua, ha Masiahj, Jesús, el Mesías. El Camino de la compasión, de la fe, de la verdad, de la justicia y del arrepentimiento.

Pero...
  1. De cada cien hombres que buscan El Camino, solo uno lo encuentra.

  2. De cada cien hombres que lo encuentran, uno solo lo transita efectivamente.

  3. De cada cien que lo transitan, uno solo llega al final.

La Masonería también es un Camino.

martes, 29 de julio de 2008

RECORDANDO A ALEJANDRO FCO. AUGUSTO, CONDE DE GRASSE-TILLY

En 2004, el Supremo Consejo de Francia, el más antiguo de Europa, conmemoró el segundo centenario de su creación.

Su fundación fué emprendida por el M.I.H. Alejandro Francisco Augusto de Grasse-Tilly a su regreso de América, donde, en EE.UU., había sido fundador (junto con otros Hermanos franceses y judíos norteamericanos) del primer Supremo Consejo del mundo, conocido después como “Supremo Consejo de la Jurisdicción Sur”, en Charleston, Carolina de Sur.

Estos dos Supremos Consejos, como los que fueron creados a partir de 1802 y durante casi todo el siglo XIX, lo fueron de acuerdo estricto con las normas y las prescripciones de las Grandes Constituciones de Berlín, de 1876 (malamente atribuidas a Federico).
Desde 1804, superando las vicisitudes de la Historia, el Supremo Consejo de Francia ha permanecido escrupulosamente fiel a los principios tutelares de la Orden, a las normas de las Constituciones de Burdeos, de 1762, y a las Grandes Constituciones de Berlín, revisadas en 1875 por el Convento Universal de Lausana: su regularidad ha sido y ha permanecido incontestable.
Constatando las desviaciones que han ido alterando la pureza del Rito Escocés Antiguo y Aceptado durante las últimas décadas, desnaturalizando su especificidad y erosionando su integridad, el Supremo Consejo de Francia, desde fines de la década de 1980, emprendió la tarea de restablecer su autenticidad.

Con tal fin, procedió a una revisión de sus rituales, facilitada por la riqueza de sus archivos. Sus publicaciones participan de un mejor conocimiento del Rito y favorecen la expansión del mismo.
No confundiendo regularidad con reconocimiento, reúne en su entorno a los Supremos Consejos regulares adictos al respeto de la Tradición Escocesa y deseosos como él mismo de defenderse contra toda intención hegemónica sobre la Masonería mundial, proceda de donde proceda.

Respetando íntegramente la soberanía y la independencia de cada uno de ellos, ha podido establecer fructuosas y prometedoras relaciones internacionales. Junto con ellos, obra en pro de la defensa del Rito, de la promoción de sus ideales y del restablecimiento de la concordia en el seno del Rito Escocés, Antiguo y Aceptado.
El joven Alejandro (nombre civil, ya que adoptó el de Augusto como nombre personal habitual), de Grasse-TillyAlexandre François Auguste, conde de Grasse, marqués de Tilly (1765-1845)
hijo del famoso almirante Francisco José Pablo de Rouville, conde de Grasse y marqués de Tilly, se formó durante la guerra de la Independencia de los Estados Unidos, siguiendo la carrera militar, como su padre, aunque en el ejército de tierra. Su condición militar y su vida masónica discurrirán paralelas a lo largo de su existencia activa.
Iniciado el 8 de febrero de 1783 en la Logia “San Lázaro”, que se convertiría en Logia Madre Escocesa de Francia o “del Contrato Social” (sucediendo al Consejo de Emperadores de Oriente y de Occidente que había redactado, en 1762, los Reglamentos y Constituciones de la Masonería de Perfección, en 25 Grados), Alejandro de Grasse fue elevado en ella a Maestro en 1785.

Es probable que allí conociera la existencia de los grados superiores e incluso que accediera entonces a los primeros de ellos.

Habiendo sido Capitán en el regimiento “Real-Polonia” y después en el ”Real-Guyena”, fué autorizado en 1789 a abandonar Francia para dirigirse a Santo Domingo con el fin de hacerse cargo de la herencia dejada por su padre, que había fallecido el año anterior.

Fue allí donde, gestionando sus negocios, conoció a su futuro suegro, el notario Jean Baptiste-Noël de La Hogue (o Delahogue, 1745-1822), Maestro de la Logia “La Verdad”, en Cabo Francés. En Las Antillas, entró en contacto con la Masonería de Perfección en 25 Grados, que había sido introducida allí por Étienne Morin y recopilada por Henry Francken.

En julio de 1793, de Grasse hubo de trasladar a su familia fuera de la isla a causa de las turbulencias sociales que estallaron en ella. Como refugiado en Charleston (Carolina del Sur) y arruinado (su bergantín había sido detenido y saqueado por los ingleses), de Grasse vivió de empleos modestos y de un subsidio concedido por el gobierno norteamericano en reconocimiento de los servicios prestados por su padre.

En aquella ciudad será uno de los fundadores de la Logia “El Candor” (julio de 1796) y futuro Venerable de la misma, así como de “La Reunión Francesa” (agosto de 1800), constituída por exiliados franceses. Tambien formará parte, junto a su suegro, de un Consistorio de Príncipes del Real Secreto, Gr. 25º, creado en 1797, y tomará parte con él en la fundación del Supremo Consejo de los Estados Unidos de América, en 1801, pasando este grado como el Grado 32º.
En 1802, de Grasse volvió a Santo Domingo esperando poder recuperar sus bienes, tras la derrota de Toussaint Louverture, que había sido derrotado por el general Leclerc; éste le nombró capitán de caballería del estado mayor de la isla. En 1803 fijó en Puerto Príncipe la sede del Supremo Consejo de las Islas Francesas de Sotavento y de Barlovento, creado el 21 de febrero de 1802, del que será Gran Comendador Ad vitam.

Estallaron entonces nuevas revueltas sociales.

De Grasse, que tenía el mando de un fuerte en Cabo Francés, cayó víctima de unas fiebres y hubo de rendirse a los ingleses, a quienes habían pedido ayuda los sublevados. Hecho prisionero, fue conducido a Kingstone, en Jamaica, siendo luego liberado.
De Grasse regresó definitivamente a Francia en 1804. En París, se puso en contacto con la logia “San Alejandro de Escocia” que acababa de reemprender sus trabajos, retomando el título de “Logia Madre Escocesa de Francia”, tras haber rehusado situarse bajo la obediencia del Gran Oriente de Francia.

En virtud de los derechos que le conferían las Grandes Constituciones fundacionales de 1786, por las que se rige el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, emprendió la creación del Supremo Consejo de Francia, que fue establecido aquel mismo año.

Las logias escocesas de Francia se colocaron bajo su estandarte, creando tambien , el 22 de octubre, una Gran Logia General Escocesa .
En 1806 se vería forzado a desaparecer del primer plano, ante las presiones gubernamentales para unificar la Masonería francesa y la elección del H. Cambacérès como Gran Maestre del Gran Oriente y Gran Comendador del Rito.

Habiendo vuelto al servicio activo en los ejércitos durante aquel período napoleónico, de Grasse fue promovido a jefe de escuadrón en Verona, en 1807, a ayudante de campo del general Souham, en 1808, y del mariscal Augereau (duque de Castiglione) en 1810. Después de Italia, pasó a combatir en España, pero hecho allí prisionero por los ingleses en 1812, fué llevado a Inglaterra, no siendo liberado hasta 1814, tras la caída de Napoleón I.

Regresado a Francia, entró al servicio de Luis XVIII , a quien acompañó a Gante durante los históricos “Cien Días”. Tanto en Italia como en España, de Grasse, a lo largo de sus peregrinaciones militares, fue dejando a su paso creaciones masónicas:
El Supremo Consejo de Italia, en 1805, con sede en Milán (del que sería Gran
Comendador el Príncipe Eugenio); el Supremo Consejo del Reino de las Dos
Sicilias, con sede en Nápoles, en 1809 (confiado a Murat); el Supremo Consejo de
las Españas, en Madrid, en 1811.

En 1816, Luis XVIII licenció a la Guardia Real. De Grasse pasó a percibir medio sueldo, con lo que las dificultades materiales no le habían de faltar. Al año siguiente, el 1º de abril de 1817, coordinó las Constituciones, Estatutos y Reglamentos para la creación de un Supremo Consejo en el Reino de los Países Bajos (con sede en Bruselas, Bélgica). En 1818, intentaría poner fin a las divisiones de la familia escocesa a través de su Supremo Consejo de las Islas francess de América, pero siendo rebatido por algunos Hermanos, dimitió para hacer posible que fuera el Hermano Elías Decazes rehiciera la unidad en torno a su persona.

A partir de aquella fecha, de Grasse no volverá más a desempeñar ningún papel directivo dentro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, viviendo hasta su muerte en extrema pobreza, y en el olvido. Habiendo sido finalmente hospitalizado en la enfermería del Real Hospital de los Inválidos, abandonado por su familia y por sus Hermanos masones, murió el 10 de junio de 1845 a consecuencia de una neumonía crónica, siendo inhumado al día siguiente en el cementerio de Montparnasse, en una fosa gratuita y temporal.

De Grasse no tuvo descendencia masculina, pero dejó tras de sí una gigantesca obra legada generosamente a sus Hermanos de Rito Escocés Antiguo y Aceptado de todo el mundo.

HONOR, a uno de los grandes del Rito Escocés...

SUPREME COUNCIL OF THE SCOTTISH RITE SOUTHERN JURISDICTION

The Ancient and Accepted Scottish Rite of Freemasonry is commonly known as the Scottish Rite. It is one of several appendant groups of the worldwide fraternity known as Freemasonry.
Each Valley has up to four Scottish Rite bodies, and each body confers a set of degrees.
In the Southern Jurisdiction these are the Lodge of Perfection (4°–14°), Chapter of Rose Croix (15°–18°), Council of Kadosh (19°–30°), and the Consistory (31°–32°).
The Supreme Council confers the 33rd Degree of Sovereign Grand Inspector General.
The Scottish Rite is one of the two branches of Freemasonry in which a Master Mason may proceed after he has completed the three degrees of Symbolic or Blue Lodge Masonry.
The other branch is known as the York Rite, consisting of Royal Arch Masons, Royal and Select Masters and the Knights Templar.

jueves, 24 de julio de 2008

SUPREMO CONSEJO DEL PERÚ

Mensaje de su Sob. Gran Comendador I.P.H. Miguel Atala Herrera 33°

Hemos avanzado juntos un trecho cuyos resultados han sido favorables,
pero aùn hay un largo camino por recorrer, el cual estoy seguro nuevamente lograremos.
Gracias por el apoyo de cada uno de Ustedes.
Pongo a vuestra consideraciòn este mensaje:
No puedes ser todo para todas las personas.
No puedes hacer todas las cosas al mismo tiempo.
No puedes hacer todas las cosas igual de bien.
No puedes hacer todas las cosas mejor de lo que lo hacen los demàs.
Debes buscar dentro de ti quien eres.
Debes decidir las prioridades y cumplirlas.
Debes encontrar tu fuerza y usarla.
Debes aprender a competir con los demàs.
Por tanto:
Habràs aprendido a aceptar que eres ùnico.
Habràs aprendido a fijar las prioridades y a tomar decisiones.
Habràs aprendido a vivir con tus limitaciones.
Habràs aprendido a respetarte.
Atrèvete a creer que eres una persona maravillosa e irrepetible.
Que mas que un derecho , es tu tarea ser quien eres.

martes, 15 de julio de 2008

LOS "ALTOS GRADOS" EN LA MASONERÍA


Por Hno:. Alain Bauer

Hay que confesarlo con franqueza, la cuestión de los Altos Grados perturba el debate masónico. Esta perturbación revela dimensiones organizativas (Obediencias contra Potencias), simbólicas (el grado de Maestro ¿es el último grado concedido por las logias azules o el primero de los otros Grados?) diplomáticas; y psicológicas a veces.

Más allá de los interrogantes sobre la transición y la transmisión entre operativos y especulativos, que encuentran, por fin, algunas respuestas gracias a los trabajos publicados por René Desaguliers (ver la colección de Renaissance Traditionnelle) Roger Dachez (des maçons opératifs aux Francs Maçons spéculatifs) o el investigador escocés David Stevenson, nos permiten pasar de la historia romántica a una historia racional, pero la problemática de los Altos Grados no está todavía esclarecida.
Sabemos, sin duda alguna, que la tradición masónica, cualquiera que sea el origen mitológico o histórico que aceptemos, se organiza alrededor de dos grados (aprendiz y compañero) de un oficio prohibido (el cowan, jornalero que está fuera del oficio) y, más tardíamente del grado de maestro. La cuestión de los altos grados aparecerá ulteriormente dentro de un concepto especulativo. Pero, de todas maneras la respuesta no es ni suficiente, ni satisfactoria. Y su remanencia impone ir aún más allá.

Del desorden a la unidadDesde el año 1730, referente a los grados masónicos, la anarquía prevalece en Europa. Las obediencias no han podido regular el caos. Desde 1737, el famoso Discurso de Ramsay, profusamente difundido, abre en las logias un vasto horizonte legendario. Refugiado jacobita, muy cercano de los Estuardo; las intenciones políticas de Ramsay parecen predominantes para atar los Altos Grados a la Orden Templaria y a una Logia-Madre situada en Kilwinning.

Entre 1730 y 1750, los masones incrementan los nuevos grados, ceremonias y ritos. Las Logias trabajan entonces según rituales muy relativos. La configuración de James Anderson con sus obligaciones tiene una difusión lenta y muy azarosa. En algunos lugares, la Estricta Observancia, los consejos de Caballeros de Oriente o de Emperadores de Oriente y Occidente, fragmentos de grados llamados escoceses (Y que no tienen, todavía nada que ver con el REAA o el Rito Escocés Rectificado), tienen éxitos relativos e implantaciones precarias. La masonería de Altos Grados se confirma entre sucesos locales, leyendas y vestigios mitológicos. Pero será más que nada la voluntad de confirmar los escalones superiores, siguiendo el sentido de la lógica social de la época (Órdenes, castas) lo que parece ser da un impulso a la profusión de sistemas.

Poco a poco, las logias se democratizan, aceptan negros, judíos, musulmanes, mujeres (creación de logias de adopción), pero la mayoría de la masonería quiere conservar un sistema elitista. Los nobles no son los únicos protagonistas de esta situación. Burgueses, eruditos y arrivistas tratan también de encontrar un lugar en este edificio sin bases sólidas, especie de torre de Babel estructurada para vestir parámetros que demuestran una invectiva textil extraordinaria.
La primer Gran Logia de Francia, no sabrá como administrar los otros grados. Los desaprueba en 1743, los reconoce en 1745, intenta disciplinarlos interviniendo el Consejo de los Caballeros de Oriente (primera versión), luego interviene el Gran Consejo de los Kaddosh, que otorgará su famosa patente a Etienne Morin; pero la Gran Logia debe renunciar de nuevo en 1766.
La Gran Logia informa entonces de que no reconocerá más que los tres primeros grados, con el consiguiente descontento de los masones de los Altos Grados, lo que obliga a la Gran Logia a cesar sus trabajos en 1767.

Tal decisión servirá de experiencia al Gran Oriente de Francia, que en 1773, toma la precaución de no ocuparse más que de los tres primeros grados simbólicos.

Unificación bajo la égida del Gran Oriente de FranciaLa construcción de la Obediencias, particularmente del Gran Oriente, se hizo afinando el arte del compromiso. Regularización estricta de los rituales de los tres primeros grados, inclusión de talleres provenientes de otros Sistemas, unificación de ritos en una pluralidad aceptada por todos, permitieron afirmar la universalidad de la Iniciación, las visitas, el Mis hermanos y hermanas te reconocen como tal produjeron que, sin Obediencias, la masonería no podría ser universal.

En complemento, Roettiers de Montaleau y la Cámara de los Grados, aceptan los Altos Grados y crean el Gran Capítulo General de Francia, cuya V Órden incluirá todos los grados físicos y metafísicos y todos los sistemas, particularmente aquellos adoptados por las asociaciones masónicas siguientes. Si bien es cierto que esta creación permite integrar un pseudo gran capítulo que se reclama con una falsa patente de 1721 (llamada patente del Dr. Gerbier, que se reivindica como el primer Caballero Rosa Cruz), el objetivo central es controlar el caos existente en los Altos Grados. En abril de 1776 el Gran Oriente había ya firmado un acuerdo con los tres directorios de la Estricta Observancia, seguido de un tratado con la Madre-Logia Escocesa de Francia.

La puesta en sueño de los Consejos de Caballeros de Oriente y la integración de los Emperadores de Oriente y Occidente en 1773 facilitaron la tarea del Gran Oriente de Francia.
La organización de sistemas coherentes, caballerescos y cristianos para el Rito Escocés Rectificado, está basado sobre el Convento de 1778 que fue presidido por Prost de Royer, en presencia de Willermoz y asistido por Jean de Turkheim, cuyo rol ha sido subestimado, tomando como base una reforma de la Estricta Observancia, conservando siempre las reglas del orden interior Templario; esta reforma confirma el lugar central de los Caballeros Benefactores de la Ciudad Santa, que decido no hacer referencia a algún Superior Desconocido (Dios por ejemplo). El GODF firma un tratado con el Régimen Rectificado en 1776.

El REAA, más sincrético y progresivo conseguirá rápidamente instalarse en el sistema francés, gracias a una particularidad: permitir a las logias de Rito Francés, la posibilidad de escoger entre el REAA, sistema de 25 grados (después 33 grados) o a las 4 Órdenes del Rito Francés. Consigue incluso la capitulación del Gran Capitulo Metropolitano de Rito Francés que reconoce, en 1821, que el grado Kaddosh es superior a la Cuarta Orden del Rito Francés.
La llegada del Rito Egipcio (de 33, 95 a 99 grados), la profusión de otros sistemas, contribuirán a perturbar la vida masónica. Las obediencias dudan entre reconocerlos, para poder controlarlos o ignorarlos para no comprometerse.

Los Side Degrees en Inglaterra.

Los ingleses han sido partidarios de no reconocer como legítimos sino los 3 primeros grados. Aprendiz recibido, Compañero de Oficio y Maestro Masón, así como el Orden Suprema del Santo Arco Real. Los tres mosqueteros eran pues cuatro.

La Gran Logia de Inglaterra no reconoce las otras obediencias. el mito de la muerte de Hiram no parece necesario para la masonería azul. Nada aporta a la búsqueda iniciática. Pone la cuestión de buscar y encontrar a los culpables, de hacer justicia, de encontrar algo más allá. No todo está claro en el ritual de los tres primeros grados.

Talleres “parciales” y no superioresEl GODF ha permitido a los hermanos continuar en los Altos Grados, así como la masonería simbólica, ha dado motivos a leyendas. Parece ser que los Altos Grados provienen de los masones especulativos o místicos; hacia la mitad del siglo XVIII se organizan círculos esotéricos so capa de la masonería.

Después de la crisis de 1994 del Gran Colegio de los Ritos y el renacimiento del Gran Capítulo General en 1996, las crisis de 1977 y 1998, la autoridad concedida al Gran Maestro como protector de todos los Ritos, permiten a las logias funcionar libremente y escoger el Rito.
No hay Altos Grados en la verdadera masonería. No hay más que hermanos y hermanas que han escogido cómo vivir la masonería, sin egoísmo ni integrismo, aceptando el equilibrio entre iniciación y un compromiso cívico.
La Francmasonería ha tenido el coraje de suprimir los “superiores desconocidos”.

En el GODF se afirma que no hay tampoco “superiores conocidos”.
En el Gran Oriente permanecen en igualdad y se reconocen por la palabra, el signo y el toque.

domingo, 29 de junio de 2008

QUE NUESTROS HIJOS SEAN DE MOLAY

La orden De Molay es una organización paramasónica de formación del carácter de jóvenes de sexo masculino de 13 a 21 años de edad, donde se preparan para ser mejores ciudadanos y lideres del mañana, desenvolviéndose en un conjunto de factores que forman a las personas para ser hombres de bien en busca de un mundo mejor para todos.

La Orden De Molay tiene capítulos en Canadá, Brasil, Bolivia, Australia, Panamá, Japón, Italia y la República de las Filipinas donde todos los miembros se ayudan unos a los otros, no importando la condición Social, Religiosa o Política.

Un jóven De Molay se compromete a trabajar de tantas maneras y practicar tantas buenas acciones en beneficio de los jóvenes, y este trabajo tiene que ser experimentado por ellos para ser comprendida, avalada y apreciada, llegando a valorar el trabajo con un sentimiento de haber ayudado a quien lo necesitaba

-¿En que se diferencian los De Molay de otros grupos Juveniles?

DeMolay se diferencia de otros jóvenes por que sus miembros se reconocen o se tratan de hermanos.

-¿Cuales son las actividades de De Molay?

Las actividades que se practican en la orden DeMolay son para confraternizar y conocernos mejor, Por ejemplo: Viajes, excursiones, fiestas, deportes... etc.

-¿De donde Proviene el nombre De Molay?

En el año 1919 un grupo de 10 Jóvenes varones decidieron fundad una organización de jóvenes teniendo como principio tratarse como hermanos, ser fieles y tolerantes. El nombre que ellos adoptarían debería representar Ejemplo y Valentía, de ese modo se encontró el nombre de Jacques DeMolay. Este era en la época del 1300 A.C. el Gran Mestre de la Orden de los Caballeros Templarios, un hombre que lucho a favor de los oprimidos y nunca traicionó a sus hermanos.

-Los principios básicos de un De Molay:

Un jóven DeMolay esta comprometido a respetar y cumplir las Siete virtudes:

Amor filial · Reverencia por las cosas sagradas · Cortesía · Compañerismo ·
Fidelidad · Pureza · Patriotismo.

-¿DeMolay es una organización Religiosa ?

No, El principio básico de los DeMolay es que cada miembro tenga la más absoluta libertad de credo religioso al que el quiera participar.

Propositos de la orden:

El propósito principal de la orden DeMolay es el de preparar mejores ciudadanos y líderes para un futuro próximo a través de un desarrollo de la personalidad del joven, enfatizando las virtudes de Amor Filial, Compañerismo,Reverencia a las cosas Sagradas, Patriotismo, cortesía, Pureza y Fidelidad.

Todo programa de un Capítulo De Molay está apoyado en estas siete virtudes.

La orden DeMolay no tiene pretensión y no desea tomar el lugar del Hogar, la Iglesia o la Escuela en esa búsqueda del perfeccionamiento, pero coadyuva con ellos con un programa de enseñanza, en procura de que sus miembros sean buenos ciudadanos.DeMolay logra su objetivo ofreciendo a la juventud lo siguiente:

Una ocupación saludable en sus horas libres. A ser dignos asociados, buenos hermanos y mejores amigos. El mejor de los ambientes. Un programa interesante y completo, que atiende todas las actividades de las inquietudes juveniles.

martes, 24 de junio de 2008

EL CAMINO

De cada cien hombres que buscan el camino, uno lo encuentra; de cada cien que lo encuentran,uno solo lo transita; de cada cien que lo transitan, uno solo llega al final.
Carlos B. García
Gran Logia de Cuba

sábado, 21 de junio de 2008

EL SOLSTICIO


Por Cuahtémoc D. Molina García, 33º
Las agrupaciones nasónicas que trabajan bajo las enseñanzas del Rito Escocés tienen, entre sus tradiciones más sagradas (dedicas), la celebración de los Solsticios como fiestas emblemáticas, no de las Fiestas de los Santos Juanes, sino como referencias a los fenómenos del cielo.

La astronomía es una constante en la decoración de las Logias de método escocés, de hecho, la Logia latina -derivada del francesismo masónico- hace derivar el término "Logia" de loka, loga= universo y se hace una descripción profundamente simbólica del techo, piso, paredes y horizonte del espacio logial.

En cambio, en la tradición masónica anglosajona -la tradición madre de la masonería- los días 24 de junio y 27 de diciembre, se dedican a la celebración de las fiestas cristianas de los Santos Juanes, cuna cultural y sociológica de las logias gremiales, el llamado con justa razón Antiguo Gremio o Ancient Craft.

Ambas tradiciones son profundamente masónicas; una impregnada de simbolismo iniciático astronómico (las esferas celestes, el zodiaco, las constelaciones) y la otra, señalada por el esoterismo cristiano, del cual la masonería primigenia es una derivación.

Pero ambas celebraciones Solsticiales aluden a realidades que nuestros ojos no ven. Por ello Yehuda, el Maestro cabalista, nos enseña:

No creas (solo) en los sentidos. Somos engañados por una lógica ilusoria.
No vemos la energía, no vemos cuando las enfermedades comienzan, no vemos
cuando los milagros llegan.
Recuerda esto hoy. No espero que cambies tu percepción de la noche a la mañana, pero sí te pido que salgas de tu cabeza por un segundo y busques la realidad que no ves. Abre la puerta al entendimiento de esas cosas en la vida que no tienen sentido

Y la magia de la masonería -como las magias de las religiones profundas y espirituales- permite ver lo que otros no ven...

jueves, 19 de junio de 2008

LA ESTRICTA OBSERVANCIA TEMPLARIA


Mientras se desarrollaba esta joven masonería especulativa e intelectualista, carente del profundo significado que tomaba de los constructores medievales los tres grados de Aprendiz, Compañero y Maestro y su simbolismo del Templo de Salomón, nacía en Alemania, quizá al contacto de la supervivencia de las caballerías teutónicas que estuvieron tan ligadas a los Templarios, una caballería espiritual que iba a dar todo su sentido caballeresco a la francmasonería espiritualista, e influenciaría a la verdaderas tradiciones templarias : La Estricta Observancia Templaria (SOT.), del barón Karl Otthelf von Hund und Altengrokau de Silesia (1722-1776).

A esta Orden pertenecieron, entre otros, Mozart, Goethe y Haydin.

Un dignatario (Superior Desconocido), conocido bajo el nombre de Eques e Penna Rubra (Caballero de la Pluma Roja), le confiere los secretos de la caballería llamada templaria. Este caballero podría haber sido el rey de Escocia en el exilio, Carlos Eduardo Estuardo, y los secretos los habría conservado de su lejano antepasado Robert Bruce, que en 1314 acogió a los templarios que huían de Francia y de las persecuciones de Felipe el Hermoso.

Hacia 1760 von Hund funda una logia regular en Unwerden y un capítulo en Droysich; llega a ser el responsable de la VII "Provincia" de la orden templaria. Desde entonces se hace llamar Carolus Eques ab Ense (Carlos, el caballero de la espada).

Sobre esta base va a estructurarse por etapas el sistema caballeresco que se convertirá en la Estricta Observancia Templaria, la cual se desarrollará hasta el convento de las logias de Kholo en 1764, que se englobaba dentro del pensamiento masónico de la época, pero cuya ritualística iba más allá que el concepto enciclopedista que tanto dañó a la masonería denominada (eso sí solo de nombre) liberal.

La tradición caballeresca salida de la SOT estaba constituida por cuatro grados simbólicos: Aprendiz, Compañero, Maestro y Maestro de San Andrés, seguidos por la Orden Interna que tenía dos grados más: Escudero Novicio y Caballero Bienhechor de la Ciudad Santa (CBCS).

A estos se le agregaron en el siglo XVIII, por voluntad del mismo barón von Hund, dos grados más que fueron muy secretos: Eques Profesus (Caballeros Profesos) y Grandes Profesos, reunidos en un colegio metropolitano. Una rama caballeresca y otra mucho más interna, influída por la tradición de la Orden Rosacruz de Oro. Estos, aunque comprometidos de manera total con la Orden, no ejercían, en tanto que componentes de esta "clase secreta", función de responsabilidad o dirección administrativa alguna, ya que estas últimas eran competencia únicamente de la Orden Interior..Los Profesos y Grandes Profesos se dedicaban, mediante el estudio y la meditación, a profundizar en la doctrina expuesta en los textos (instrucciones secretas) conservados por el Colegio Metropolitano, estando encargados de vivificar la Orden, tanto por sus conocimientos como por su ejemplo de vida. Implantados en Francia a partir de 1773 bajo la acción del barón de Weiler (que constituyó los Directorios escoceses de las provincias de Borgoña - Estrasburgo -, Auvernia - Lyón -, Septimania - Montpellier - y de Aquitania - Burdeos -), estos Directorios quedaron unidos al Gran Oriente por unos tratados concluidos entre 1776 y 1781( Gran error, que influenciaría en los Ritos, realizando una tradición simbólica y repetitiva, carente de la profundidad templaria y espiritual ).
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El centro de radiación más importante de la Estricta Observancia Templaria fue Lyón, gracias al ardor desplegado por uno de los caballeros de origen masón más activos de la época, Jean-Baptiste Willermoz, que introdujo en los rituales, sobre todo los de los Profesos y Grandes Profesos, las ideas teosóficas de Martínez de Pasqually y su martinismo tradicional.

El barón von Hund murió en 1776. El nuevo Gran Maestro, el duque Ferdinand de Brunswik, en unión con Willermoz, se esforzó en investigar y precisar los orígenes reales de la Francmasonería. Este deseo había quedado ya manifestado en el convento de Kholo.

Entre 1774 y 1782, dos grupos de masones de Lyón y Estrasburgo, entre los cuales podemos citar a Jean y Bernard de Turkheim y Rodolphe Saltzman (Estrasburgo) y sobre todo a Jean-Baptiste Willermoz (Lyón) quien fue el alma pensante, trabajan intensamente en Francia para gestar lo que hoy en día conocemos por Régimen Escocés Rectificado. Podemos decir que la arquitectura del Régimen fue obra de Willermoz, dando forma a la doctrina que este Rito comporta.

La Estricta Observancia Templaria, también llamada "Masonería rectificada" o "Reformada de Dresde", es el verdadero sistema en que el aspecto caballeresco prima absolutamente sobre el aspecto masónico y que es heredera de la antigua Orden del Temple.

La Tradición cristina de este Temple, nutrida por los padres de la Iglesia que parte de una arquitectura concéntrica, organizándolo en tres clases sucesivas cada vez más interiores al igual que más secretas, siendo desconocida cada clase interior por la que le era exterior.

Por otra parte, dotó el recorrido iniciático desarrollado de grado en grado, de una enseñanza doctrinal progresivamente más precisa y explícita, gracias a las "instrucciones" que forman parte integrante del ritual de cada grado.

Esta concepción de conjunto (arquitectura del Régimen y Doctrina), fue oficialmente aprobada en dos etapas. Primeramente a nivel francés, por el Convento de las Galias, tenido en Lyón (noviembre-diciembre de 1778) en el cual se decretó, entre otros, el Código Masónico de las Logias reunidas y rectificadas y el Código de la Orden de los Caballeros Bienhechores de la Ciudad Santa, de donde salen los textos constitucionales particulares todavía en vigor. Luego a nivel europeo, por el Convento de Wilhelmsab en Alemania (agosto-septiembre de 1782), tenido bajo la presidencia del duque.Ferdinand de Brunswik-Lunebourg y del príncipe Charles de Hesse, a la sazón principales dirigentes de la Estricta Observancia, quienes se adhirieron a lo que en esa época se vino en llamar la "Reforma de Lyón".

Según las decisiones adoptadas en el Convento de las Galias y luego confirmadas por el Convento de Wilhelmsad, el Régimen Escocés Rectificado (desmarcándose así de la Estricta Observancia), renuncia a una filiación histórica con la orden del Temple, aunque recoge de ella una filiación espiritual, reflejada en la adopción en este mismo Convento, de la denominación de "Caballeros Benefactores de la Ciudad Santa", haciendo con ello referencia a los "Pobres Caballeros de Cristo" de los orígenes de la Orden el Temple, y no a la Orden rica y poderosa en que sus sucesores la convirtieron a lo largo del tiempo hasta su disolución, es decir a la tradición interna del verdadero Temple, oculto a los ojos de los no iniciados, quiero destacar la influencia que la nobleza dio a las tradiciones caballerescas y masónicas, para información de muchos que parecen olvidar sus orígenes, un viejo axioma nigeriano dice:

"Quién olvida sus principios, tiene mal final".


Fuente: masonería templria.blogspot.com

martes, 10 de junio de 2008

EL RITO ESCOCES: NI ESCOCÉS NI ANTIGUO

El denominado Rito Escocés Antiguo y Aceptado es una de las ramas de la Francmasonería diseñada para complementar y amplificar las enseñanzas filosóficas de los primeros tres grados simbólicos. Sin embargo, el sistema de sus grados -que inician en las Logias Capitulares- no alcanza a completar el ciclo simbólico que enseña la Leyenda de Hiram, quedando sin mostrar cómo se recupera, conserva y transmite "aquéllo que se perdió". Como veremos ni es escocés, ni tampoco antiguo.

El uso de la palabra "escocés" ha llevado a muchos Masones a creer que el Rito se originó en Escocia. Había también una creencia falsa que persistió durante muchos años que todos lo masones tenían que ir a Escocia para recibir los treinta y tres grados. Ninguna de estas declaraciones es verdad.

Realmente, la primera referencia al Rito aparece en viejos archivos franceses donde aparece la palabra "Ecossais," cuyo significado es escocés. Pues a fines del siglo XVII, producido el exilio de la familia Stuart, muchos escocese huyeron a Francia y reabrieron los trabajos Masónicos en ese país. Se cree que esta influencia contribuyó al uso de la palabra "escocés."

Se ha atribuido la invención de uno o dos grados al Caballero Andrew Michael Ramsay, un sabio escocés, tutor del Príncipe Charles Edward, -llamdo el joven Pretendiente-. Al parecer estos grados fueron admitidos por aquellos adherentes a la familia Estuardo en Francia, quienes planearon la restauración de Juan II y su hijo al trono de Inglaterra.

En 1732, se organizó en Bordeaux, uno de los centros Masónicos más viejos y más influyentes en Francia los primeros "Ecossais" o Logia Escocesa. Se incluyeron como miembros a Masones escoceses e ingleses. Entre 1738 y 1740 se formaron los primeros "Hauts Grades" o grados avanzados. Lo que si debe quedar en claro es que ningún grado del Rito Escocés parece haber tenido su origen en Escocia, pues todos ellos, sin exepción, son en realidad franceses, remontándose sus raíces al Rito de Perfección en 25 Grados, administrado por el llamado "Consejo de los Emperadores de Oriente y Occidente", estanlecido en Lyon, Francia y luego en París. Un rito más francés que la propia Torre Eiffel.

Es un hecho, por lo tanto, que el citado Rito Escocés no es en realidad escocés, sino francés. Por otro lado, tampoco es "antiguo", pues su pretendida antiguedad solo se remonta no más allá de 1801, cuando se constituyó como tal en Chaleston, Estados Unidos de Nortamérica. Y en cuanto a su condición de "aceptado", pues lo es como es cualquier otro sistema posterior al sistema de los grados azules, básico y primigenio de la Masonería Universal.

Por otro lado, el verdadero creador de la doctrina del Rito Escocés es, sin duda alguna, Mr. Albert Pike (en la foto), pues él redactó Moral y Dogma of the Scottish Rite of Freemasonry, un texto voluminoso en el que desarrolla enseñanzas tan extrañas como exóticas, respecto del sentido esencialmente constructivo, espiritual y moral de la Masonería primitiva y universal, tal y como fue creada en Inglaterra durante los primeros años del siglo XVIII.

El escocismo fue también una de las primeras y más exitosas innovaciones francesas al sistema primigenio de los grados ingleses al que nos referimos, y en América Latina ha sido uno de los factores más destacados de la desunión y fragmentación de la masonería, debido a la pretendida y supuesta autoridad que los "altos grados" han pretendido tener sobra las Grandes Logias. En los Estados Unidos, en cambio, ha sido un factor de notoriedad social y asistencial, sobre todo por sus importantes obras de caridad.

domingo, 1 de junio de 2008

EL HOMBRE RICO


Pasamos nuestras vidas persiguiendo lo que otras personas tienen.

Queremos ser ricos como las celebridades que vemos en las revistas, tener la extravagante casa en el lago que nuestro hermano tiene, vivir la vida de ocio que nuestro tío rico lleva.

Pero hay verdad en el viejo cliché: "eres rico en espíritu".
Como escribe mi madre:
"¿Qué es una persona rica?

La palabra ashir, "rica", en arameo es un acrónimo para las palabras "ojos, dientes, manos, pies". ¡Eso es una persona rica! Alguien que tiene ojos para ver, dientes para comer y hablar, manos para crear, y pies para caminar.

Esto, claro está, no se refiere únicamente a lo físico, sino a nuestra habilidad para ser capaces de conectarnos con, compartir, crear y hacer".
Hoy, paséate como el archimillonario que eres.

Mírate en el espejo y di:

¡SÍ, SOY RICO!

Disfruta tu fortuna y sé generoso con ella.

lunes, 26 de mayo de 2008

RITOS EN LA MASONERÍA, PALABRAS DE MAESTRO


Por León Zeldis Mandel, V. M. Ad-Vitam R. L. S. "La Fraternidad" N° 62, Tel Aviv, Israel.


Voy a dividir esta plancha en dos partes. Primero hablaré en general de los distintos Ritos masónicos, y luego haré una comparación entre los dos ritos más extendidos en el mundo, el llamado Rito York, y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. No cabe duda que las ceremonias masónicas fueron en un comienzo muy sencillas, se trataba de formalizar el ingreso de un nuevo miembro a la cofradía, durante la cena o ágape que constituía la parte más importante de la ceremonia.
En realidad, el neófito generalmente tenía que pagar la comida de toda la logia (y según otra tradición, tenía que regalar guantes a todos los hermanos). Había una sola ceremonia de ingreso, que luego se transformó en dos, una de ingreso, o "aceptación" dentro de la logia, y luego la verdadera "iniciación" cuando se le comunicaba al aprendiz los secretos del Masón, especialmente la palabra secreta y los signos de reconocimiento, y también se le leían las obligaciones de un Masón, los antiguos deberes u "Old charges". Pocos años después de la fundación de la primera Gran Logia de Londres y Westminster, en 1717, la segunda ceremonia se dividió en dos, para formar el trío de ceremonias que existen hasta hoy. En el curso de los siglos, las ceremonias masónicas se fueron multiplicando, haciéndose más complejas, y se fueron organizando en ciclos o grupos de ceremonias, que eventualmente formaron sistemas coherentes llamados Ritos.

Las primeras tres ceremonias que mencioné recién se conservan en una u otra forma en todos los ritos masónicos, pero a ellas se fueron agregando centenares de otras ceremonias basadas en leyendas hebreas, anglosajonas, celtas y cristianas y así se incorporaron al acervo masónico ceremonias relacionadas con diversos capítulos de la Biblia, con los manifiestos Rosacruces, con la historia de los Templarios, con la búsqueda del Santo Grial, y un largo etcétera.Las ceremonias masónicas concluyen otorgando al candidato un nuevo título o condición, llamado Grado. Los Ritos masónicos, entonces, son sistemas organizados de Grados, que pueden ser otorgados mediante ceremonias ejecutadas en extenso, o bien de forma abreviada, o incluso en algunos casos pueden ser otorgados por simple decisión administrativa; por ejemplo, el derecho de un Gran Maestro de "hacer un masón a la vista".

Los tres primeros grados, de Aprendiz, Compañero y Maestro, conocidos como los grados simbólicos, o de oficio (Craft Masonry) son universales y existen en formas muy parecidas en todos los Ritos masónicos.

El primero, de iniciación, comienza el proceso de transformación del profano en masón; es una ceremonia de limpieza o purificación, de dejar al hombre que ingresa a la Masonería limpio de todas las impurezas mentales que contaminan su espíritu. Nótese la coincidencia de "mental" con "metal". Refinar el metal o refinar la mente, eliminando las escorias en ambos casos.

El segundo grado, de compañero, marca un período de aprendizaje y preparación para la prueba fundamental de la vida, representada en el tercer grado, de la que sale el candidato como Maestro Masón.

Existen dos tipos de ritos masónicos, uno, los ritos que podríamos llamar tradicionales o históricos, y el otro son ritos inventados. Los más famosos de los primeros son el Rito York, o rito inglés, practicado en la mayoría de las logias de habla inglesa, el rito Escocés Antiguo y Aceptado, practicado en América Latina y en varios países europeos, especialmente los "latinos", y el Rito Adonhiramita, que en la actualidad sobrevive sólo en Brasil.

Los ritos "inventados" son el Rito Schroeder, practicado en Alemania y otros países de habla alemana, el Rito Sueco, practicado en todos los países escandinavos, el Rito Francés, el Rito Mexicano, etc.

El más famoso de estos ritos es uno que ya no se practica, o que subsiste esporádicamente sólo en algunas logias irregulares en Brasil y otras partes: el Rito Misraim o Memphis-Misraim. No voy a entrar a describir las características de estos ritos, su composición, historia y evolución, ya que necesitaría no unas páginas, sino algunos gruesos volúmenes. Recuerden también, queridos hermanos, que lo que he mencionado no son sino una ínfima parte de la enorme variedad de ritos y ceremonias masónicas que han aparecido en el curso de los siglos. Para darles una idea, en la Enciclopedia Masónica de Coil, bajo el vocablo Ritos, figuran no menos de 121 ritos diferentes, cada uno de los cuales comprende numerosos grados o ceremonias, que pueden llegar a más de una centena.Y esa lista no pretende ser completa.

Paso entonces a examinar los Ritos York y Escocés.
No puedo dejar de mencionar que existen varios ritos que incluyen el término "Escocés", como ser el Rito Escocés Rectificado y otros. Yo me refiero únicamente al Rito Escocés Antiguo y Aceptado, cuya estructura actual fue establecida en los Estados Unidos en 1801 y luego formalizada en la Conferencia Internacional de Lausana de 1875.

Respecto al Yorkino, existen igualmente muchas variedades, quizás la más famosa es el llamado Rito o Ritual Emulación ("Emulation Working"), que se supone que conserva fielmente los rituales promulgados en Inglaterra después de la unión de las dos Grandes Logias en 1813, rituales que no fueron escritos, sino sólo demostrados en la llamada Logia de Reconciliación de 1816. La Logia Emulación trabaja desde entonces todos los viernes en la tarde en la sede de la Gran Logia Unida de Inglaterra, demostrando los rituales de los tres grados y absolviendo las consultas sobre aspectos del ritual.
El Ritual Emulación también se transmitía sólo de palabra durante más de un siglo, solamente en 1934 apareció una edición no oficial, podríamos decir "pirata", y en 1969 solamente fue aprobada su publicación oficial, pero dejando en clave las palabras secretas o importantes para entender la ceremonia, de manera que un profano, aunque compre el libro, no podrá aparentar ser masón. Una última observación, por motivos obvios, me voy a referir únicamente al ritual de primer grado. Lo que me está permitido decir es que la ceremonia de segundo grado es totalmente distinta entre los dos Rituales, pero la de tercer grado en cambio es muy parecida, lo que refleja su importancia en la estructura de la Masonería. Vamos a la apertura. ¿Cómo comienza a abrir la logia el Venerable Maestro? En el sistema escocés, ya sabemos, dice "Silencio en Logia, mis hermanos", mientras que en York dice "Hermanos, ayúdenme a abrir la logia".

El simbolismo, o significado esotérico de estas palabras en el Rito Escocés ya ha sido explicado en nuestra logia. Se trata del silencio mental así como el físico. Las palabras en el Rito York también tienen un profundo significado. El Venerable necesita la ayuda de sus hermanos para poder abrir los trabajos. Es decir, la tenida sólo puede efectuarse con el trabajo conjunto de los presentes; no basta que el Venerable de un golpe de mallete, como en una sesión profana. Los pasos siguientes son casi idénticos en los dos rituales, se trata de determinar si la logia está a cubierto y si todos los presentes son masones. Estos pasos preliminares son importantes, pues así se confirma que la logia puede trabajar sin peligro de que los secretos masónicos sean expuestos a la curiosidad de los profanos.A continuación, siempre en ambos rituales, se describen las tareas de los principales Oficiales, con mucho más detalle en el ritual York.

Luego, en ese ritual, el Venerable invoca el auxilio del Gran Arquitecto y declara abiertos los trabajos en su nombre. El Venerable Pasado Inmediato abre el Volumen de la Santa Ley, arregla las herramientas y abre el Cuadro del grado. En el Escocés, en cambio, viene primero un largo diálogo entre el Venerable y los oficiales de la logia, refiriéndose a puntos principales del ideario masónico. En algunas logias, el Volumen de la Santa Ley lo abre el Maestro de Ceremonias: en otras, como la nuestra, es tarea del Orador, y se forma la bóveda misteriosa.El cuadro del grado, o Plancha Trazada, pertenece al rito York. No existe en el Rito Escocés. En nuestras logias en Israel lo hemos introducido, para no herir los sentimientos de los oficiales de la Gran Logia, que aceptaron a regañadientes la fundación de nuestra logia.
Hoy podríamos prescindir de ellos, pero ya se han convertido en tradición y no vale la pena innovar en la materia. Los cuadros tienen gran simbolismo, y no afectan en nada la marcha de los trabajos. Paso a la ceremonia de Iniciación. Ya todos ustedes recuerdan la ceremonia que pasaron o experimentaron en nuestra logia. Con pequeñas diferencias de detalle, la misma ceremonia se practica en todos los países de América Latina, España, Italia, Portugal y Francia, así como en otros países donde se sintió la influencia del Gran Oriente y la Gran Logia de Francia.

Voy a sintetizar nuestra ceremonia: Cámara de Reflexión, lectura del testamento, alarma a la puerta del templo (golpes violentos e irregulares), identificación del profano, confirmación de que nada ve, que siente la punta de la espada, explicación del Venerable, pedida reiterada de confirmar su deseo de seguir con la ceremonia, viaje fuera del templo, oración (Invocación), interrogatorio (virtud, vicio), lectura de las obligaciones (Exhortación), primer juramento, el cáliz de la amargura, los tres viajes simbólicos con la purificación por el aire, el agua y el fuego, la marca indeleble en el pecho, el llamado a la caridad (prueba que no le quedan metales), segundo juramento, luz al candidato, las espadas y las manos extendidas, consagración, entrega del mandil, los guantes, la Acolada, los secretos del grado, la Proclamación, las herramientas, quema del testamento, el ramillete de flores, asiento en la esquina NE.

Es una ceremonia sumamente larga, compleja, plena de simbolismo, que sólo después de reflexionar sobre su contenido puede ser apreciada en todo su valor. Por eso se le pide al neófito que relate sus impresiones, y como se trata de una reacción personal, esa pequeña plancha no se puede comentar, ni alabar ni discutir.Veamos ahora la iniciación según el Rito York. También voy de enumerar las etapas sin describirlas: Preparación del candidato (no hay Cámara de Reflexión), tres golpes bien separados a la puerta del templo, identificación del candidato, punta de la espada, pregunta del VM si el candidato es hombre libre y adulto, oración, circunvalación presentando al Candidato ante el Segundo Vigilante, el Primer Vigilante, interrogatorio del Venerable Maestro, se hace avanzar al Candidato el Altar con tres pasos gradualmente más largos, juramento, luz al Candidato, explicaciones del Venerable sobre la ceremonia, secretos del grado, repetidos por el Guardián Interno, luego el Venerable regresa a su puesto y el Neófito le es presentado y se repiten los secretos en forma de catecismo, lo mismo se repite con el Primer Vigilante, investidura del mandil, golpe sobre el mandil, explicación del Venerable, el Neófito es colocado en la esquina NE y el Venerable da una larga explicación, acto de caridad, herramientas, presentación de la Carta Constitutiva de la Logia, después de vestirse, se le leen al Neófito las obligaciones ("Charge after Initiation").
En tiempo, la ceremonia York no es mucho más corta que la Escocesa, pero existen diferencias fundamentales.Veamos primero las coincidencias. En ambos rituales la preparación del candidato es la misma, se identifica el candidato antes de permitir su ingreso al Templo, la punta de la espada sobre el pecho, la Invocación, la marcha del aprendiz, el llamado a la caridad (pero en distintos puntos de la ceremonia), otorgamiento de la luz, posición en la esquina NE, pero en momentos diferentes.

Las diferencias son muchas y significativas. El Rito escocés tiene mucho simbolismo alquímico y esotérico, mucho más que el Yorkino.

Por ejemplo, la cámara de reflexión con su simbolismo alquímico (azufre, sal, mercurio, VITRIOL, etc.), el viaje hasta llegar a la entrada de la Logia en una caverna (por eso se agacha el Candidato), los tres viajes purificadores por los elementos tradicionales, la copa de la amargura, la marca indeleble, el testamento y su incineración. ¿Por qué estas diferencias?

Hay suposiciones, no una respuesta científica.

El Rito Escocés, como es bien sabido, tiene sus orígenes en Francia, donde los intelectuales de la Ilustración sintieron gran atracción hacia lo oculto, el Rosicrucianismo, el esoterismo de la antigüedad (Hermes trismegisto). Los autores como Campanella, Kirschner, Paracelso, hicieron sentir su influencia sobre los masones especulativos continentales, mientras que en Inglaterra, esta influencia fue menor, y en cambio las tradiciones de los constructores operativos jugaron un papel más importante en la evolución de los rituales.Una última observación, los secretos del grado, o sea el toque del Aprendiz, la señal al orden, la palabra sagrada, son idénticos en los dos rituales.

Existen, sin embargo, dos signos adicionales en el Rito York que no existen en el Escocés: la Señal de Guardia ("Due Guard"), que recuerda como s. la B. el Candidato durante su juramento, y el Signo de Fidelidad.

En nuestra logia, este último lo usamos sólo durante la Ceremonia de Instalación del nuevo Venerable Maestro, cuando tenemos numerosos visitantes de la Gran Logia, y como esa ceremonia de Maestro Instalado no existe en el Rito Escocés, practicamos los signos del Rito York sin problema.

lunes, 19 de mayo de 2008

¿COSTUMBRES? ¡CAMISAS DE FUERZA!

Por Cuauhtémoc D. Molina García. Xalapa, Veracruz, México.

Desde los tiempos fundacionales de la Masonería, la práctica logial era representar los rituales de memoria. Los Estatutos de Shaw ya disponen estos procedimientos en sus dos versiones, y datan ambas de la segunda mitad del siglo XVI, esto es, de los años 1560, d. c.

Consecuencia de esta tradición fueron los poco deseables usos y costumbres, que en los tiempos actuales nadie sabe cuáles ni cuántos son.

Para colmo, muchos en la Orden confunden los usos y costumbres con meras prácticas acostumbradas, que por su naturaleza son jurisdiccionales. Esto es, se hacen y reproducen aqui, pero no allá. Y luego, los masones localistas, que piensan que su Gran Logia es el "ombligo del mundo", asumen que lo que ellos practican es lo que ejercitan todos los masones del orbe; ni por asomo se atreven, ya no a pensar, sino solo a imaginar, que las Grandes Logias Regulares trabajan con esquemas rituales nada parecidos a los que se usan en nuestros lares.

Nuestros rituales de los grados simbólicos o azules, los practicados en México, poseen un claro acento afrancesado que, por cierto, nada tiene que ver con el Rito Francés. En cambio, las Logias sajonas -en Inglaterra y en Estados Unidos- trabajan, allá el Ritual de Emulación, y en América el Rito York o Americano.

Nostros en México no conocemos las prácticas masónicas más añejas y cercanas a lo que, con toda seguridad, fue la Masonería primigenia. ¿La razón?

Por ejemplo, ¿alguién sabe que es la sirga, el cable town, los due guards?, ¿quiénes son los cowans, los Tylers?, ¿por qué el masón es un viajero y por que el Maestro se hermana con PP. y CC?

Si un masón mexicano pretende visitar logias estadounidenses, inglesas, incluso sudamericanas, podrá presentar sus credenciales, pero estará incapacitado RITUALMENTE, para ser admitido en la Sala de la Logia una vez que el Tyler lo ponga en el "cuartito oscuro" y le someta al clásico "retejamiento". No podrá contestar las preguntas, por la simple razón de que no las conoce, ya que no están en sus rituales afrancesados.

Por otro lado, resulta que para los masones de México es un "uso y costumbre" asumir que lo que no es "rito escocés", no es regular, sino "espurio" e "irregular" (sic).

Tamañas concepciones -miopes y empobrecedoras de la Orden- dominan el alma y el corazón de los masones, especialmente en la provincia, y ellas les impiden abrir los ojos y asomarse al mundo masónico auténticamente regular e internacional. Tales usos y costumbres actúan como un corset que les limita los movimientos, a fuerza de parecer lo que NO ES.

Los usos y costumbres -recordemos que el hombre es un animal de costumbres- contribuyen a distorsionar el espíritu y la forma de la Masonería, así como sus prácticas logiales. Construyen auténticos regionalismos y localismos aldeanos que forman barreras y predios conceptuales y rituales que cancelan, de tajo, el ímpetu universalista de la Institución.

Los masones de una jurisdicción ven con recelo a los de otra, solo porque sus "usos y costumbres" no coinciden con los de ellos. Y así nacen, además, los fundamentalismos, tan odiosos como oprobiosos, las críticas infundadas y los separatismos.

¿Quiénes son los que saben?

La realidad es que las Logias inglesas y americanas tienen entre su tesoro el denominado Rito Emulación (Emulation Rite) cuya finaliad es formar equipos de actores ritualistas, verdaderamente expertos y que representan los rituales para que los Maestros en general, y en especial los que serán Maestros de Logia (los Venerables) vean las escenas y escuchen los parlamentos con el único fin de evitar que INVENTEN y reiventen la masonería, distorsionándola hasta desfigurarla totalmente, como hemos hecho los masones latinos -en especial los mexicanos- que tenemos ahora rituales tan manoseados que son ya irreconocibles.

Hay que tomar en cuenta que los rituales -antiguamente- nunca estuvieron impresos y que no fue sino haste el siglo XX en que se editaron pero con claves y códigos solo reconocibles para los ceremonialmente iniciados.

Y ese es el fin del Rito Emulación: homologar la práctica del ritual para que todas las Logias inglesas y americanas los reproduzcan sin alteraciones.

Pero, para los nacionales, los "usos y costumbres" se erigen como camisas de fuerza, verdaderos corsettes que dominan la práctica de los rituales legítimos e impiden el conocimiento genuino de la masonería.

De modo que no hay que confundir lo que son los usos y costumbres con las prácticas acostumbradas de las Obediciencias, tan caprichosos como variados.
(La belleza no es irreverencia)

domingo, 18 de mayo de 2008

DIRIGENTES DE PAPEL EN LA MASONERÍA MEXICANA

Por Cuauhtémoc D. Molina García
Desde México...
No sé qué pase en el resto del mundo, pero en México, los masones viven descalificándose los unos a los otros del modo más antifraternal posible; unos, adheridos a sus cetros de reyezuelos, creyéndose investidos de la mayor autoridad para desconocer, casi excomulgar, a quiénes participan de otros sistemas o ritos masónicos porque se asumen, a sí mismos, dueños de territorios y jurisdicciones. Otros, también casi cosidos a sus malletes, pasan sus periodos como Grandes Maestros suspendiendo aquí y allá a quiénes les discuten o cuestionan sus decisiones expresando una increíble intolerancia, incluso donde la tolerancia debe ser una virtud y no un simple discurso.

No se que tienen algunos "masonetes" que, una vez ungidos con sus cargos y grados, sienten que son amos de todos, olvidando que los masones son, por definición, seres libres y autónomos y que estan unidos a sus Obediencias por convicción y afinidad con principios y postulados, pero no a personas de escasa o nula autoridad moral para ejercer los cargos que detentan, sobre todo si lo evidencian con su conducta antifraternal y antimasónica.

El autoritarismo de los sistemas masónicos mexicanos es propiciado por muchos factores; en México -donde los hálitos arbitrarios son ancestrales, reflejándose en su sistema político y administrativo y en la cultura misma del país- el grado de informalidad y personalismo caudillista en la dirección de las Obediencias masónicas es más que inaudito. El Estado de Derecho -para la sociedad mexicana- es más que un sueño, es en realidad una ficción. Y esa quimera llamada Estado de Derecho se traslada, por necesidad, al mundo de nuestras instituciones, incluso las no gubernamentales como los clubes de servicio, los sindicatos, la academia y las instituciones fraternales y filosóficas como la masonería.

Uno de esos factores es, sin duda, el cabal desconocimiento que muchos dirigentes expresan y manifiestan cuando sus Logias los hacen maestros al vapor y cuando otros organismos les conceden grados de modo igualmente viciado, esto es, sin la educación ni el estudio necesario de los grados, sus contenidos y, desde luego, sin el tiempo necesario para fraguar masónicamente. Por esta razón, entienden la masonería a su modo, olvidando preceptos, postulados, historia y legislación internacional, que son los elementos que unifican a los masones y los que le dan cuerpo y coherencia a la Institución.

Ignoran estos masonetes altígrados las Constituciones, Preceptos y Normas básicas que rigen la Institución, y resulta increíble que accedan a grados y puestos de mando en la Orden con supina incultura y analfabetismo masónico. La Orden esta llamada a ser ejemplo de ecumenismo, tolerancia y unidad, allende los ritos, las obediciencias y las culturas masónicas en el mundo. Ningun rito masónico es contrario a otro; ninguno compite con otro. Todos los ritos son regulares porque solo son métodos de trabajo iniciático y ninguno es mejor que otro, ni más válido ni más importante o poderoso. Todos son sistemas de trabajo iniciático que acercan al hombre genuinamente iniciado al Ideal Espiritual que la Orden conlleva en sus rituales y en su sublime simbolismo.
Un dirigente masónico responsable debería entender que su misión es hacer grande a la Orden y no fragmentarla con un celo enano y miope que sustituye el paradigma de unidad por el del separatismo fanático, igual o peor que el que hstóricamente han mostrado muchas religiones a lo largo de la historia.

Sin embargo, los líderes de papel de la Institución, se conceden gratuitamente la libertad de excomulgar, del modo más eclesiático posible, a quienes siendo Maestros de la Orden, acceden a los Ritos de su preferencia o a más de dos, si sus posibilidades y capacidad se los permite; además, se arrogan el derecho de hablar "a nombre de todos los masones" para postular o apoyar candidatos de partidos políticos, o bien para criticar iglesias y religiones como si el fin de la masonería fuera ese. Por si fuera poco, algunos que ostentan grados elevados de organismos que administran esos mismos grados, ni siquiera han sido electos por el pueblo masónico que dicen representar, pues se eligen entre ellos mismos y designan sus delegados del modo más autocrático posible, como en la mismísima iglesia romana que muchos cuestinan desde la masonería.

Evidentemente, muchos de estos personajes de papel solo anhelan "ventanearse" y recibir reflectores de la prensa del modo más triste y miserable imaginable. Y esta probado que, más de uno, ha usado sus cargos para obtener del gobierno beneficios personales, y hasta familiares, a costa de una representación que, en democracia pura, nadie les ha otorgado porque nadie ha votado por ellos.

Pero lo grave es que al interior de la Orden estos dirigentes de papel ni dirigen ni conducen a sus Grandes Logias, u otros organismos, a estatus dignos y decorosos de crecimiento y desarrollo masónico, y sí en cambio, han llevado a sus organizaciones a deplorables condiciones en las cuales ni crecen ni se desarrollan, sino todo lo contrario: los organismos masónicos decrecen y caen a niveles internos y de percepción pública y social, tan penosos como lastimosos.

Así, lo que vemos son ejemplos dolorosos, por ejemplo aquéllos en los dirigentes de un rito suspenden a los de otro y viceversa. ¿Quién les ha dicho que es esa su función? Muchos de ellos se parecen a los papas excomulgando a Lutero.

En Sudamérica (Argentina y Perú), la masonería encuentra un nivel de desarrollo envidiable (no se diga en los Estados Unidos y Europa), pues han aprendido los masones a convivir juntos y en armonía, practicando en una misma Obediciencia varios ritos, principalmente el York y el escocés. Un Maestro Masón ingresa a uno y/o a otro rito en ejercico pleno de su libertad, trabaja en ellos para beneficio de sí mismo, de su Logia Simbólica y de su Gran Logia.
El hecho de que un Maestro Masón milite ritualmente en un rito y en otro, no implica deslealtad, traición o apostasía como algunos masonetes creen. Lo que hace masón a un hombre es su Grado de Maestro legítimamente obtenido, de conformidad con el ritual tradicional y ortodoxo y en una Obediencia Regular. Y un grado elevado, cualquiera que éste sea, no hace más masón a un hombre que a otro; y no poseerlo, tampoco desmerece la condición masónica de un hermano. Los grados solo nos otorgan más información y conocimiento, nos hacen vivir experiencias rituales novedosas y satisfactorias, nos conducen a nuevos campos de la tradición iniciatica, pero el Grado de Maestro es, por sí mismo, suficiente para ostentar la condicipon de Constructor del modo más digno y completo. Ningun grado nos hace más importantes ni más poderosos sobre la Maestría. Quién considere lo contrario, no merece ser lo que dice que es.
La masonería mundial tiene, entre sus ritos, a dos que son, por su antiguedad y profundidad, la esencia misma de la Masonería. El Rito York, por su belleza, simbolismo y antiguedad, cierra perfectamente la formación simbólica y espiritual de los Maestros Masones, y el Rito Escocés, por sus doctrinas iniciáticas, sociales y morales inculca los principios de construcción del edificio social. Ambos Ritos -York y Escocés- contienen enseñanzas sublimes y complementarias que construyen la unidad de la masonería, más allá de los grados fundamentales de Apendiz, Compañero y Maestro. Existen, es verdad, muchos otros sistemas, unos más conocidos que otros, pero todos constituyen la expresión sublime de la masonería mundial.

Pero en México, los masones parecen ser unos de la sinagoga, y otros de la mezquita, en la más absurda concepción posible, tan irracional e inadmisible como lo que hacen los católicos con los protestantes y viceversa. Se ha venido dando una pugna absurda y mezquina entre el escocismo y el yorkismo, porque los líderes de papel del primero consideran poseer el poder y la propiedad de la masonería y porque asumen que todo lo que no es "rito escocés" entonces es irregular y "espurio", indignante y atifraternal palabreja, viable entre religiosos fanáticos, pero no entre masones. Algunos masonetes (¿se les puede denominar de otro modo?) se conducen como nuevos Torquemadas, dispuestos a quemar en la hoguera de los decretos suspensorios y en las expulsiones a quienes consideran "enemigos". ¡Hágasenos el favor!

Es una lástima que las cabezas que dirigen (?) la Institución en México promuevan la disolución de la Orden. Es una lástima que en sus cabezas huecas no exista creatividad, inteligencia y talento para encontrar las mejores formas de crecer de modo sano, consistente y digno. Es una pena que en sus mentes y corazones solo exista sed de poder, y que en sus vidas como dirigentes solo persista la egolatría y la mediocridad, pero sobre todo, ignorancia de cómo se encuentra organizada la masonería mundial, tan sorprendente como inadmisible, sobre todo ahora que contamos con los recursos de la tecnología como el Internet.

Algún dirigente eclesial de México dijo, alguna vez, que de los masones la iglesia no se ocupa porque sencillamente no representan ningún peligro, ni para ella ni para la derecha católica mexicana, ya que los masones mismos se destruyen entre sí. ¡Y es una lastimosa verdad!

Por ello, los masones de México necesitamos líderes... líderes que no sean de papel y que estén inspirados en los auténticos principios de la masonería... Líderes que sepan construir con sapiencia, inteligencia y talento las bases de subsistencia del Arte Real.

¿Dónde hallarlos?

miércoles, 14 de mayo de 2008

MANIFIESTO DEL CONVENTO DE LAUSANA

El Rito Escocés Antiguo y Aceptado es el método de trabajo iniciático masónico más extendido internacionalmente de entre los varios practicados en nuestros días.
Sus 3O grados -luego de los grados simbólicos universales, sobre los cuales se erige- vienen a ser otros tantos movimientos de una misma sinfonía que propone al iniciando la más completa gama de valores en su camino hacia lo trascendente.
Los tres primeros grados se imparten y administran en el seno de las Grandes Logias (o federaciones de logias ubicadas en un determinado territorio y presididas por un Gran Maestre electo en voto universal) y los treinta grados siguientes (el Rito en sí) son impartidos y administrados por instituciones denominadas Supremos Consejos, que presiden sendos Grandes Comendadores en los Estados Unidos, también electos. Se trata, pues, de dos cuerpos masónicos diferenciados en cuanto a sus respectivas competencias dentro de la Orden, si bien ello no fue siempre así.
En Francia y en España, el Supremo Consejo del Rito administró (hasta 1894 y 1903, respectivamente) todos los grados del método, asumiendo habitualmente una misma persona las responsabilidades de Gran Maestre y Gran Comendador. Aún hoy día, aunque en número muy reducido, subsiste esa tradición en algunos casos (como el de la Gran Logia de Italia).
El primer Supremo Consejo del R.E.A.A. se constituyó en Charleston (EE.UU.), en 1801, con el propósito de coordinar e impartir la gama de grados iniciáticos creada en Europa (y concretamente, en Francia) a lo largo del siglo XVIII, desarrollando los tres grados masónicos básicos de Aprendiz, Compañero y Maestro, comunes a todos los Ritos. Uno de los miembros franceses de aquel Supremo Consejo, Augusto Alejandro de Grasse-Tilly, que ya había fundado un Supremo Consejo en las Antillas francesas, regresó a Europa fundando los Supremos Consejos de Francia (1804), de Italia(1805) y de España(1811). Surgieron con posterioridad los de Bélgica (1817), Venezuela(1824), Irlanda(1826), Brasil(1829), etc.
En 1834 se produjo una primera tentativa de vinculación entre los diversos Supremos Consejos mundiales, mediante el efímero tratado de alianza suscrito en París por los de Francia, Bélgica, Brasil y del controvertido “Hemisferio Occidental”. A él se unieron los de Italia, España y las Dos Sicilias, reconociendo la versión latina de las Grandes Constituciones llamadas “de Berlín” , de 1786, como norma reguladora fundamental.
Pero fue en 1875 cuando se retomó el propósito homologador y coordinador del fracasado tratado de París, mediante la reunión en Lausana (Suiza) del Convento o Convención que reunió a representantes de11 Supremos Consejos de los 22 existentes entonces (más la adhesión de Chile, que como EE.UU.,Argentina y Colombia, no pudo enviar delegado).
Aquel Convento llevó a cabo la revisión de las Constituciones de Berlín y redactó un Tratado de Alianza y Confederación de los Supremos Consejos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, publicando un Manifiesto con la Declaración de Principios del Rito y recogiendo en un “Tuileur” (o Código ritual) las características de los diversos grados del método.
Reproducimos aquí, por su interés histórico, el preámbulo y el texto del Manifiesto de Lausana, con la Declaración de Principios. De la repercusión y alcance efectivos de los acuerdos alcanzados trataremos separadamente.


MANIFIESTO DEL CONVENTO DE LAUSANA
Septiembre de 1875


Delegados Convento de Lausana
Desde hace mucho, y sobre todo en estos últimos tiempos, la Masonería ha sido objeto de los más injuriosos ataques.
En el momento en que el Convento, tras haber examinado con la mayor atención las antiguas constituciones del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, conservando con religioso respeto las sabias disposiciones que le protegen y le perpetúan, libera a la Masonería de vanas trabas, queriendo que se penetre del espíritu de libertad que anima a nuestra época; en el momento en que, sobre bases inquebrantables, sanciona una íntima alianza entre los masones de todo el mundo, el Convento no puede disolverse sin responder con una patente declaración a esas deplorables calumnias y enérgicas condenas.
Ante todo, para los hombres que desean conocer sus principios antes de postularse ante la Francmasonería, los proclama mediante la siguiente declaración, que constituye su programa oficial en los términos acordados por el Convento.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Art.1º.- La Francmasonería proclama, como lo ha hecho siempre, desde su origen,
la existencia de un Principio Creador, bajo el nombre de Gran Arquitecto del
Universo.
2º.- No impone ningún límite a la investigación de la verdad y
exige a todos la tolerancia, a fin de garantizar a todos esa libertad.
3º.-
La Francmasonería está, pues, abierta a los hombres de todas las nacionalidades,
razas y creencias.
4º.- Prohíbe en sus talleres toda discusión política y
religiosa, acogiendo a todo profano cualesquiera sean sus opiniones políticas y
religiosas, siempre que sea hombre libre y de buenas costumbres.
5º.- La
Francmasonería tiene como fin luchar contra la ignorancia bajo todas sus formas,
siendo una escuela mutua cuyo programa se resume así: obedecer las leyes del
país de cada uno; vivir honradamente; practicar la justicia; amar a sus
semejantes; trabajar sin flaqueza por el bien de la humanidad y en pro de su
emancipación progresiva y pacífica.
Ese es el propósito que la Francmasonería del Rito Escocés asume y quiere que sea asumido por cuantos deseen pertenecer a la familia masónica del escocismo.
Pero junto a esta declaración de principios, el Convento necesita proclamar las doctrinas en las que se apoya la Masonería escocesa, deseando que todos las conozcan.
Para dignificar al hombre ante sus propios ojos, para hacerle digno de su misión en la Tierra, la Masonería escocesa proclama el principio de que el Creador Supremo ha dado al hombre la libertad como su bien más precioso; la libertad, patrimonio de toda la humanidad, luz de lo alto que nadie tiene poder ni derecho para apagar ni amortiguar y que es la fuente de los sentimientos de honor y dignidad.
Desde la preparación en el primer grado simbólico universal, hasta la obtención del grado más elevado de la masonería escocesa, la primera condición, sin la que nada puede conseguir el aspirante, es la de poseer una reputación honorable y de probidad incontestada. Requisito que es, por lo demás, exigible en todos los Ritos o Métodos de Trabajo Masónico.
A aquellos para quienes la religión constituye el consuelo supremo, la Masonería les dice: cultivad vuestra religión sin obstáculos, seguid los dictados de vuestra conciencia. La Francmasonería no es una religión y no tiene culto. Propone también una instrucción laica, cuya doctrina está contenida en esta hermosa prescripción:
Ama a Dios con todas tus fuerzas, y al prójimo como a tí mismo.

A quienes, con mucha razón, temen las disensiones políticas, la Masonería les dice: proscribimos de nuestras reuniones toda discusión o debate político; sé un servidor fiel y devoto de tu patria, no tienes que justificarte por ello. El amor a la patria es compatible con todas las virtudes.
¡Se ha acusado a la Masonería de inmoralidad! La nuestra es la moral más pura y más santa; se basa en la primera de todas las virtudes: humanidad. El verdadero masón hace el bien, prodiga su solicitud a los menesterosos, sean quienes fueren, en la medida de su capacidad. Por ello, no puede sino rechazar con disgusto y desprecio toda inmoralidad.
Tales son los fundamentos sobre los que reposa la Francmasonería, asegurando a todos los miembros de esta gran familia la unión más estrecha, sean cuales fueren las distancias que separen a los diversos países en los que vivan. Entre todos, ha de reinar el amor fraternal.
¿Y qué podría dar mejor testimonio de esa verdad que la misma reunión mantenida en este Convento? Sin conocernos unos a otros, procedentes de los países más diversos, a penas habíamos intercambiado las primeras palabras de bienvenida cuando ya surgió entre nosotros la más estrecha unión. Nos estrechamos la mano fraternalmente y, dentro de la mayor concordia, hemos ido adoptando nuestras más importantes resoluciones por unanimidad.
Francmasones de todas las regiones, ciudadanos de todos los países : estas son las leyes de la Francmasonería, estos son sus misterios. Los esfuerzos de la calumnia son impotentes contra ella y sus injurias se quedarán sin eco.
Marchando pacíficamente de victoria en victoria, la Francmasonería escocesa extenderá día a día su acción moral y civilizadora.

EL RITO ESCOCÉS: ESPIRITUALIDAD LAICA

Por HG.
Francia se enorgullece de poseer dos características nacionales: la excepcionalidad cultural y la laicidad.
Si el concepto de laicidad resulta incomprensible en el mundo anglosajón, tiene en cambio su traducción exacta en italiano, español y portugués. Ello se explica por la identidad religiosa de los países latinos, regidos durante largo tiempo por la religión católica, que aún ejerce una influencia cierta, y se vieron en la necesidad de tomar medidas conducentes a su emancipación.
La laicidad tiene dos acepciones esenciales: una social y otra filosófica. Pero posee también una dimensión espiritual, como vamos a ver.
Hija de las Luces, la idea laica, en germen durante los siglos XVI y XVII, se desarrolló durante el siglo XVII. Bajo la influencia de los francmasones de aquella época, se insertó el principio de la libertad de conciencia en el texto de la Constitución de los Estados Unidos, en 1787, antes de que fuera proclamado por la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, promulgara en Francia en 1789, de convertirse más tarde en universal. En ese sentido, el Concordato con Napoleón de 1806, limitó ya el poder de la Iglesia. En función de la intensidad de las fuerzas adversas, la laicidad ha tenido que ser, según los casos, combativa, incluso agresiva, defensiva o simplemente militante. Su edad de oro fue la III República Francesa. El Hermano Jules Ferry hizo aprobar en 1882 la ley que establecía la gratuidad, la obligatoriedad y la laicidad de la instrucción pública. El paralelismo con lo ocurrido en Argentina es sorprendente, puesto que allí la Constitución de 1853 también se completó en 1883 con la instauración de la laicidad, obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza.
La laicidad se ha convertido en una consigna que no puede comprenderse sino por oposición al clericalismo triunfante del siglo XIX, cuando la Iglesia trataba de dirigir los Estados y de imponer directrices políticas cristianas. Para la mayoría republicana de comienzos del siglo XX, que contemplaba en Francia la separación de las Iglesias y del Estado mediante la ley de 9 de diciembre de 1905, no se trataba de ningún deseo de aplastar a las religiones, sino de limitar el poder de la Iglesia Católica, aliada de los monárquicos. La Ley de 1905 es explícita: “La República no reconoce (...) ningún culto (en particular)” (Art. 2).
En lo sucesivo, no habría en Francia ninguna Iglesia con privilegios jurídicos y todas la Iglesias (presentes o futuras) son legalmente.
A nivel filosófico, no me extenderé sobre un concepto retrógrado y caricaturesco de la laicidad, nutrido de odio hacia las religiones, de venganza respecto a sus representantes y de desprecio hacia las conciencias encerradas en sus creencias, en resumen, de confusión entre un comportamiento y una verdadera filosofía. Preconizando sin discreción una ideología atea, se cae en el laicismo, pseudo-laicidad que hace del anti-dogma otra forma de dogma y que reclama para sí la tolerancia que niega para las demás.
Por el contrario, la verdadera laicidad es una facultad de carácter al mismo tiempo que una virtud moral y cívica, por ser nobles las cualidades de modestia, de sinceridad y de inteligencia que requiere. Siendo un principio moral, la laicidad es tolerancia y el respeto a los demás que armonizan perfectamente con los Principios del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Como signo de equilibrio interior, implica autonomía del pensamiento, sin recurrir a verdades tenidas por irrefutables e inverificables, como las que ofrecen las religiones. Se trata de una búsqueda leal y prudente de la verdad personal, al mismo tiempo que un esfuerzo sincero por reconocer en todo hombre una parte de la verdad, aunque sea un adversario. ¿No será, entonces, la laicidad uno de los aspectos del derecho a la diferencia, no limitado al color de la piel? Puesto que es una ética que respeta al hombre íntegramente, no puede dejar de respetar su ser interior en lo que tiene de más íntimo y, por ello no prohíbe ni la fe ni la oración. Más aún, no puede sino enriquecer, al tratar de comprender otras formas de pensamiento.
Por lo que respecta a la espiritualidad, ésta tiene también sus contrapartidas, como la consistente en negar la ciencia y tomar partido por lo irracional, confundiendo lo espiritual con lo irracional. Reconocer la existencia del Misterio es una cosa; Pero pretendiendo alzar el velo que lo cubre se corre el riesgo de hundirse en lo sobrenatural, en la afición a adivinar, a los oráculos y a las demostraciones a posteriori, en cuantos casos el orgullo de unos pueda explotar la credulidad y la angustia de otros. El término “espiritualidad” ha sido desvirtuado y conserva una connotación religiosa, cuando, en realidad, no implica necesariamente adhesión a una religión, ni la impide.
La espiritualidad no es una escapatoria de la realidad, sino que emana de la busca de lo que puede estar tras lo aparente, de una busca de la verdad, de una aspiración a lo absoluto. Consiste en una vinculación con los valores que tienden hacia lo infinito, lo sagrado; es la vida interior, la marcha personal hacia lo Bello, lo Bueno, lo Verdadero. Tiene la misma naturaleza que la busca de la Palabra perdida.
El Rito Escocés Antiguo y Aceptado se caracteriza por la espiritualidad. El Manifiesto del Convento de Lausana, de 1875, redactado por el Gran Comendador del Supremo Consejo de Francia Adolfo Crémieux, se convirtió, desde aquella fecha, en la referencia señera de todos los Supremos Consejos regulares del mundo. Comienza con esta declaración: “La francmasonería proclama, como lo ha hecho desde su origen, la existencia de un Principio creador bajo el nombre de Gran Arquitecto del Universo”. El Credo masónico es que existe una causa primera, de la que son efecto el hombre y el universo.
En el mundo contemporáneo, si el Escocismo tiene un papel insustituible es por ser un sistema iniciático que trabaja glorificando un Principio trascendente. La invocación del Gran Arquitecto
del Universo da a los adeptos el sentimiento de participación en ceremonias que tienden hacia lo que está más allá de lo humano, ayudándolos a encontrar la plenitud del sentido de su vida. Sin ser una oración ni a un acto de fe, transforma el templo en un espacio sagrado y no sitúa en estado de receptividad interior. Esa invocación viene a completar las invocaciones a Sabiduría, Fuerza y Belleza: la Belleza alude a la espiritualidad, elevando la Sabiduría hasta lo maravilloso y enseñando a la fuerza el ritmo mesurado de la armonía.
El Escocismo no rechaza ningún sistema ni ninguna doctrina, sino que, como detalla el mismo manifiesto:

"La francmasonería recibe a todo profano, cualesquiera fueren sus opiniones
políticas o religiosas, de las que no tiene por qué preocuparse, siempre que sea
hombre libre y de buenas costumbres. A aquellos hombres para los que la religión
sea el consuelo supremo, les dice: cultivad vuestra religión sin inconvenientes,
seguid los dictados de vuestra conciencia”.
El Rito Escocés Antiguo y Aceptado confía a cada uno el definir a Dios como su conciencia se lo haga concebir, ya que toda creencia sincera tiene derecho al respeto. De ahí que su divisa sea: Deus meumque Jus (Dios y mi Derecho).
La vía escocesa, que integra la duda constructiva y la búsqueda de verdades universales veladas por símbolos, lleva al adepto hacia un cuestionamiento más amplio, que lleva a encontrar en el estudio de la Tradición el hilo de Ariadna que le conducirá fuera de las tinieblas, hacia la luz.
Del mismo modo que la Masonería escocesa proclama su espiritualidad, declara también su adhesión a la laicidad, como igualmente señala el Manifiesto de 1875: ”La Francmasonería no es una religión ni es un culto; por ello desea la instrucción laica”. Y el Manifiesto finaliza con la siguiente apoteosis: “Su doctrina completa se halla contenida en este bello mandamiento: ama a tu prójimo “. Es tan cierto como que nadie es propietario del amor ni tampoco del espíritu, ya que ambos pertenecen a lo universal.
Con el Rito Escocés Antiguo y Aceptado no hallamos ante una espiritualidad laica que puede ser definida como la eternidad de hoy. Esta definición puede parecer paradójica, pero se aclara si se conoce la etimología del adjetivo “laico”, que procede del griego laicos: “Lo que pertenece al pueblo, a la gente”.
Hay que recordar que “el pueblo” designaba a la población del mundo antiguo conocido en otro tiempo; al conjunto de la humanidad. El sinónimo latino de laico es “universal”, por lo que es el Rito más practicado en el mundo, se comprenderá así mejor el valor de la expresión “espiritualidad laica”. Y, como todos sabemos, el universalismo laico es lo opuesto de la intolerancia que caracteriza al anticlericalismo, al totalitarismo, al integrismo y al fundamentalismo. Ser laico en este sentido significa que el Rito está abierto a todos los hombres de buena voluntad, creyentes o no creyentes, que vivan en armonía bajo los auspicios de la verdadera espiritualidad. Es adogmático para evitar caer en la trampa del dogmatismo.
Dejo la última palabra a un hombre de iglesia que se encontraría muy cómodo en el seno del Escocismo. Se trata del pastor Tommy Falot, que declara:
"Sólo Dios es laico. El hombre sufre enfermedades religiosas clericalmente transmisibles”.

jueves, 8 de mayo de 2008

SEEKING MORE LIGHT


Review of Freemasonry meets the Scottish Rite Research Society.



Ten selected papers plus two Albert Pike's great speeches first published on HEREDOM the Transactions of the Scottish Rite Research Society now available on-line:-

The Mystery of the Royal Arch Word by Arturo de Hoyos, 33°-

The Symbolism of Colors in the Ancient Accepted Scottish Rite by Leon Zeldis 33°

-A Philosophical Background for Masonic Symbolism by W. Kirk MacNulty 32°-

The Order of Kilwinning, the Present Royal Order of Scotland by Alain Bernheim 33°-

St. John’s Day Among the Creek: A Rediscovered Speech of A. Pike by J.T.Tresner 33°,

G.C.-King Solomon and the Temple Builder: a Biblical Reading of Giorgione's Painting "The Three Philosophers" by Neil K. MacLennan, 32°, and Ross S. Kilpatrick-

Understanding Manhood In America - Freemasonry’s Timeless Role by Robert G. Davis 33°-Albert Pike’s Address before the Grand Consistory of Louisiana by Michael R. Poll 32°-

The Degree of Knight of the Sword and of Rose-Croix by W.D.Parker 33° & S.Brent Morris 33°-An Introduction to the High Degrees of Freemasonry by Henrik Bogdan, VII°Plus the text of two Albert Pike's Speeches:-St.John's Address -

A Rediscovered Speech-Address before the Grand Consistory of Louisiana